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Celulitis: tipos, causas y tratamientos

Comúnmente la celulitis se conoce como la acumulación de tejido adiposo en zonas concretas del cuerpo que forman nódulos de grasa y toxinas. La celulitis también se conoce como “piel de naranja”.

Aunque los hombres también pueden padecerla, alrededor del 95% de las mujeres después de la pubertad presentan, en mayor o menor grado, celulitis.

Los factores desencadenantes más frecuentes son:

  • Hormonales, por eso se da en mayor medida en mujeres y no en hombres.
  • Genética
  • Falta de ejercicio
  • Estrés
  • Estreñimiento, por una sobrecarga de toxinas en el organismo
  • Ingesta excesiva de alcohol, café o tabaco
  • Ingesta insuficiente de agua
  • Alimentación inadecuada, por un exceso de grasas y azúcares, y por la falta de vegetales y proteínas.

 

Corporal Core - celulitis

La celulitis puede manifestarse de tres formas:

1 – Celulitis blanda: es la más común. El tejido de la zona donde se encuentra se hunde al tocarlo, no presentando consistencia y se mueve cuando cambiamos de postura. No es dolorosa y normalmente la encontramos en muslos y glúteos. Aparece sobretodo en mujeres que no practican deporte o que han tenido cambios de peso.

2 – Celulitis compacta o dura: la piel aparece endurecida y consistente. Puede llegar a ser muy dolorosa incluso sin tocar o apretar los nódulos. La piel está sometida a tanta presión que en muchas ocasiones aparecen estrías.

3 – Celulitis edematosa: es la menos frecuente y sólo la encontramos en las piernas. Presenta síntomas tanto de la celulitis blanda como de la celulitis compacta. Las piernas se hinchan hasta que presentan un aspecto totalmente recto, parecido a dos columnas.

Corporal Core - celulitis

Para controlar la celulitis lo mejor es combinar una buena alimentación con ejercicio físico, en definitiva una vida saludable. Pero también podemos ayudar a prevenirla e incluso acabar con ella mediante tratamientos estéticos no invasivos e incluso con cirugía.

Los tratamientos más comunes no invasivos son la cavitación, la radiofrecuencia, la presoterapia, los masajes, la mesoterapia corporal o el electro estimulación. En algunos casos está aconsejada la cirugía estética con tratamientos como la liposucción o la abdominoplastia.